...Cuando las luces se apagan el espectador queda a completa merced de lo que el Realizador quiera poner en la pantalla y en los parlantes. El tamaño de las imágenes, la potencia del sonido, la oscuridad, la masa de gente y la posición en la butaca hacen del espectador una verdadera "Víctima", dispuesto a recibir lo que quieras darle, además ya pagó la entrada por creer y sentir lo que va a ver.... No crees que es un arma lo suficientemente poderosa?